¿Qué tal unos brownies de chocolate? Parece fácil (aquí está la receta), pero a veces las cosas no salen bien al primer intento, o como en este caso, tampoco al segundo. Pero de nada se aprende tanto como de los fracasos.
Primero les puse más chocolate (60 gr. me pareció poco), y no los cuidé lo suficiente... el resultado: brownies secos, duros y un poco quemados.
Después los volví a preparar, esta vez con las cantidades correctas (tal cual la receta de Lola), y los vigilé muy bien para que no se quemen, pero no tenía "papel encerado", entonces usé un molde enmantecado y enharinado, pero intenté desmoldarlos demasiado rápido... el resultado: brownies destruidos, completamente rotos y amorfos, aunque deliciosos.
La perseverancia es la clave, con todo este aprendizaje me embarqué en el tercer intento... pero esta vez los dejé enfriar dentro del molde y después pude cortarlos y retirarlos con mucho cuidado. Finalmente me gradué con honores en la manufactura de brownies perfectos y como cierre de esta experiencia les comparto un video para reirnos un poco de nuestros errores.

