septiembre 17, 2010

Knishes de Papa




Los knishes son un tentador aperitivo originario de Europa del Este, un manjar típico de la gastronomía judía. Crocantes por fuera y suaves por dentro, son absolutamente deliciosos, ideales para comer sin parar.

Ingredientes:
6 papas
4 cebollas
50 gr. de manteca (mantequilla)
500 gr. de harina
2 huevos
3 cucharadas de aceite
1 taza de agua tibia
pimienta negra
sal



Preparación:
Hervir las papas con piel desde agua fría con sal, hasta que estén blandas, pelarlas en caliente, hacer un puré sin agregarle nada y reservar.

Picar las cebollas y dorarlas con la manteca a fuego muy lento. Mezclarlas con el puré, condimentar con sal y pimienta y dejar enfriar.



Preparar la masa con la harina, los huevos, 3 cucharadas de aceite, el agua tibia y una cucharadita de sal. Dejarla descansar en la heladera por 1/2 hora.



Estirar la masa en una mesada con un poco de harina hasta dejarla lo más delgada posible. Levantarla con las manos y estirarla desde el centro hacia afuera con los puños hasta que esté casi transparente. Pincelarla con aceite y espolvorearla con harina.

Repartir el relleno en forma de cilindro de 3 cm. de grosor, formando un círculo por todo el contorno de la masa, doblar el borde sobre el relleno y enrollar tirando de la masa hacia afuera en cada vuelta, para que quede aún más delgada. Cortar con un cuchillo el centro del círculo y terminar de enrrollar.



Marcar y cortar cada 4 o 5 cm. con el canto de la mano enharinada. Formar los knishes aplastando cada bolita con la palma de la mano y apretarlas en el centro con el pulgar y el índice para marcar los característicos agujeritos de los knishes.



Colocarlos en una placa aceitada y cocinarlos en horno fuerte por 25 minutos o hasta que estén levemente dorados.



febrero 07, 2010

Champiñones Rellenos




Mi sugerencia de hoy es una combinación de ingredientes frescos y cargados de sabor, en un formato ideal para comer con la mano, junto a una cerveza helada, y disfrutando este episodio gastronómico de Popeye (otro gran aficionado a los rellenos de espinaca).



Ingredientes:
12 champiñones grandes
1 atado de espinaca
1 cucharada de harina
1 cucharada de manteca (mantequilla)
2 cucharadas de cebolla picada
1 diente de ajo
1/4 taza de leche
Queso parmesano rallado
Aceite de oliva
Nuez moscada
Pimienta negra
Sal





Preparación:
Limpiar los champiñones, retirarles el cabo y ahuecarlos (con una cucharita para hacer papas noisette). Colocarlos en una fuente para horno, cocinarlos por 10 minutos y dejarlos enfriar.

Picar las hojas de espinaca y cocinarlas en una sartén con un poco de aceite de oliva, hasta que estén tiernas y reservar.

Fundir la manteca
en una cacerola chica, dorar el diente de ajo picado junto con la cebolla, luego espolvorear una cucharada de harina y cocinar todo por un minuto. Agregar la leche caliente y revolver constantemente hasta que espese. Incorporar esta preparación a las espinacas cocidas, agregar 3 cucharadas de queso parmesano rallado y condimentar con sal, pimienta negra y nuez moscada.

Rellenar los champiñones con la mezcla de espinaca y ponerlos en una fuente para horno. Colocarles queso parmesano rallado por encima y cocinarlos por 5 minutos hasta que estén gratinados.

enero 17, 2010

Pão de Queijo + Bacon



Gracias a Gaby del blog Gabriela, clavo y canela obtuve la receta de los clásicos Pão de Queijo, una delicia brasilera de la región de Minas Gerais. Son un producto altamente adictivo que descubrí en São Paulo y hace mucho que tenía ganas de preparar en casa.



He decidido agregarles tocino, en honor al niño del siguiente video. Un verdadero héroe defensor de las grasas saturadas.



Ingredientes:
750 gr. de harina de mandioca
300 gr. de queso manchego
300 gr. de tocino ahumado
1 taza de leche
1 taza de aceite
3 huevos
1 cucharadita de sal

Preparación:
Picar el tocino, dorarlo en una sartén y reservar. Calentar la leche con el aceite y la sal en una olla. Colocar la harina de mandioca en un bol, agregar los huevos y mezclar. Incorporar la leche con el aceite y combinar todo hasta obtener una masa. Dejar enfriar un poco y agregar el queso rallado y el tocino.

Formar unas bolitas de 3 cm. de diámetro y colocarlas separadas en una placa aceitada. Hornear por 20 minutos hasta que estén dorados. Servir calientes.

enero 12, 2010

Key Lime Pie




La tarta de lima fue creada al sur de Miami en la década de 1850 y en 2006 se convirtió en el pastel oficial del estado de la Florida. Les presento una delicia estadounidense que no se pueden perder.



Ingredientes:
200 gr. de galletas molidas
100 gr. de manteca (mantequilla)
1 chorrito de brandy
1 lata de leche condensada
3/4 taza de jugo de lima
1/2 taza de azúcar
4 yemas de huevo
1 pizca de sal

Preparación:
Mezclar las galletas molidas con la manteca derretida y el chorrito de brandy hasta formar una masa. Cubrir con la masa el fondo y los laterales de un molde de 22 cm. de diámetro. Cocinar en el horno por 10 minutos (sin que tome color).

Para el relleno, combinar en un bol la leche condensada con las yemas, el azúcar y la pizca de sal, luego agregar el jugo de lima y mezclar bien hasta que esté todo integrado.

Colocar el relleno sobre la masa y hornear por 20 minutos. dejar enfriar a temperatura ambiente y después en la heladera por 24 hs.

enero 03, 2010

Brownies




Cuando tengo ganas de cocinar y no sé bien qué hacer, siempre voy buscar inspiración a uno de mis blogs preferidos: Chez Dashita, la página de mi gran amiga Lola.

¿Qué tal unos brownies de chocolate? Parece fácil (aquí está la receta), pero a veces las cosas no salen bien al primer intento, o como en este caso, tampoco al segundo. Pero de nada se aprende tanto como de los fracasos.



Primero les puse más chocolate (60 gr. me pareció poco), y no los cuidé lo suficiente... el resultado: brownies secos, duros y un poco quemados.

Después los volví a preparar, esta vez con las cantidades correctas (tal cual la receta de Lola), y los vigilé muy bien para que no se quemen, pero no tenía "papel encerado", entonces usé un molde enmantecado y enharinado, pero intenté desmoldarlos demasiado rápido... el resultado: brownies destruidos, completamente rotos y amorfos, aunque deliciosos.

La perseverancia es la clave, con todo este aprendizaje me embarqué en el tercer intento... pero esta vez los dejé enfriar dentro del molde y después pude cortarlos y retirarlos con mucho cuidado. Finalmente me gradué con honores en la manufactura de brownies perfectos y como cierre de esta experiencia les comparto un video para reirnos un poco de nuestros errores.